La investigación ha revelado las cualidades de los videojuegos en el tratamiento habitual del control del cuello y de la postura de los niños con gran afectación motora.

La Cátedra de Innovación en Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Salud de la Ramon Molinas Foundation (CINTAS-RMF) ha finalizado. El estudio observacional patrocinado por la RMF, iniciado en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y continuado en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle, ha concluido que el uso terapéutico de videojuegos es una herramienta de gran interés para aumentar la adherencia al tratamiento y a la participación de los niños con parálisis cerebral severa, tanto en el ámbito familiar como en el ámbito social. En esta tesitura, los investigadores consideran necesaria la introducción constante de juegos nuevos para mantener la motivación del paciente, así como la inclusión de las nuevas tecnologías como herramientas terapéuticas.

El objetivo principal del estudio, que ha contado con la colaboración de Convives con Espasticidad, ha sido comprobar si existía una mejora del control motor cervical utilizando ejercicios basados en videojuegos dinámicos. Según se desprende de la investigación, que se ha llevado a cabo en el domicilio de los participantes, se han encontrado varias ventajas en la inclusión de videojuegos en el tratamiento habitual. La posibilidad de realizar repeticiones de tareas de manera funcional, la sensibilidad mejorada a través de estímulos visuales, auditivos y en ocasiones táctiles, el bajo coste de las consolas comerciales, y sobre todo el valor añadido de la motivación sobre el aprendizaje motor de los niños, son algunas de las cualidades de los videojuegos en esta tipología de tratamientos.

El doctor Sergio Lerma, investigador principal del estudio y decano de la Facultad de Ciencias de la Salud del CSEU La Salle, ha asegurado que “este tipo de terapias proporcionan resultados positivos en cuanto a la mejora del equilibrio, el control motor y el rango de movimiento a nivel cervical”. El poder jugar desde el domicilio y sin supervisión fomenta que la familia esté más integrada con el niño, permitiendo pasar más tiempo de ocio juntos. Sin embargo, como ha señalado Lerma, “aunque el videojuego se puede usar desde casa sin supervisión, siempre debe estar monitorizado por un profesional debidamente alineado con los objetivos buscados en su terapia habitual”. Lerma ha advertido que “los videojuegos no pueden sustituir a las terapias convencionales actuales, pero estas terapias sí podrían verse beneficiadas por la introducción de videojuegos gracias a su efecto motivacional, teniendo siempre en cuenta la edad como factor influyente en los resultados de esta adherencia a los juegos”.

Una de las participantes en esta investigación es Jimena. Ella tenía un bajo control cefálico y de tronco, pero “al iniciar sus ejercicios empezó a moverse mejor y descubrió que podía incorporarse hacia delante”, ha afirmado su madre, Carmen Martínez. Para ellas la experiencia ha sido muy gratificante porque, como ha recordado Carmen, “jugar es la mejor manera de que los niños aprendan y vean la rehabilitación como un juego que les divierte y les ayuda”. Ha pasado un tiempo desde que la investigación terminó pero “Jimena no ha perdido las habilidades adquiridas”, ha destacado Carmen considerándolo como “un gran éxito”. Ahora su deseo es que se desarrollen otros videojuegos “relativamente sencillos para utilizar también en casa”.

Los niños y los adolescentes con parálisis cerebral presentan niveles más bajos de participación social en las actividades de ocio. Según la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF), “la participación es un factor esencial que se desarrolla a través de la movilidad, el juego y la interacción social”. Por este motivo, Claudia Tecglen, presidenta de Convives con Espasticidad, ha destacado que “el juego es clave para la felicidad y el desarrollo de los niños”. Uno de los objetivos de la investigación era que los niños gravemente afectados mejorasen el control de la cabeza y del tronco a través del uso de los videojuegos. De esta forma, “no solo se aspira a mejorar su funcionalidad sino también su participación social”, ha asegurado.

El incremento de la adherencia al tratamiento a través del uso de las nuevas tecnologías y del juego está demostrado científicamente. Por este motivo, desde Convives con Espasticidad y desde la Ramon Molinas Foundation coinciden en destacar la necesidad de concienciar a los padres de la introducción de estos elementos como herramienta terapéutica. “Las nuevas tecnologías forman parte de nuestra vida. En muy poco tiempo hemos sido testigos de grandes cambios que han afectado muchos aspectos de nuestro día a día”, ha reflexionado Xavier Cortés, Director de la Ramon Molinas Foundation. Cortés, que agradece el trabajo realizado por el equipo del doctor Sergio Lerma, ha destacado el impacto de “desarrollar, adaptar y emplear nuevas tecnologías con la finalidad de promover la autonomía personal y de mejorar la calidad de vida de los niños con parálisis cerebral”.

La parálisis cerebral se considera una de las causas más comunes de discapacidad infantil, con una prevalencia de entre 1,5 y 2,5 casos por cada 1.000 niños nacidos en Europa. En España hay 81.400 personas con parálisis cerebral.

 

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Enlaces de interés:

Página web del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle.

Página web del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.

Página web de Convives con Espasticidad.