Organizador: Fundació Roure.

Entidad colaboradora: Ramon Molinas Foundation.

Calendario de implementación: 01/01/2018 – 31/12/2018.

 

Ayuda en los domicilios, un proyecto dirigido a personas mayores en situación de vulnerabilidad socioeconómica

La Ramon Molinas Foundation colabora con la Fundació Roure con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas mayores en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Gracias a Ayuda en los domicilios, la entidad con sede en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona incide en su bienestar a través de acciones concretas en su propio domicilio.

El proyecto, que puede atender alrededor de un centenar de personas a la semana, proporciona servicios de carácter doméstico como la limpieza, la preparación de comidas, la asistencia en la higiene personal o el control de la despensa. Asimismo, también ofrece acompañamientos para ir al médico o para realizar encargos y trámites burocráticos, gestiones que también se encarga de asesorar. Otro de los aspectos del proyecto es la promoción del envejecimiento activo. Ayuda en los domicilios fomenta la participación y la vinculación en actividades socioculturales que impulsan la red vecinal. Finalmente, brinda acompañamiento emocional en situaciones de soledad.

Tras la detección de la necesidad de intervención, la trabajadora social y la responsable del Área de Personas Mayores de la Fundació Roure entrevistan a la persona mayor, en su propio domicilio, para valorar su situación. Después de la evaluación, y teniendo en cuenta la autonomía y la opinión del beneficiario, se presenta una propuesta personalizada de acciones y servicios.

 

Un proyecto con una doble vertiente social

Ayuda en los domicilios dispone de un equipo de auxiliares formado por cinco mujeres que proceden de la inserción laboral i a las que se ha capacitado. La Fundació Roure asume su formación y las asesora en todos los aspectos relacionados con la atención de las personas mayores. Del mismo modo, la entidad las acompaña para que puedan mejorar sus situaciones personales.

Por lo que respecta a los beneficiarios del servicio, su perfil es muy parecido. El proyecto da respuesta a las necesidades de las personas mayores con problemas socioeconómicos que sufren soledad o aislamiento. Los beneficiarios de la actuación tienen una media de 85 años, no disponen de vínculos relacionales, viven en hogares precarios y desconocen los recursos existentes destinados a mejorar su situación.

Los beneficiarios de Ayuda en los domicilios son personas derivadas de los servicios sociales, de los Centros de Atención Primaria o de otras entidades.

 

La Fundació Roure, acción social en Ciutat Vella

La Fundació Roure trabaja en los barrios de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera, situados en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona, desde 1992. Con 25 años de experiencia, la entidad conoce el entorno y las vicisitudes de sus habitantes: la precariedad de las viviendas, el sobreenvejecimiento de la población y las dificultades socioeconómicas a las que se enfrentan diariamente. Dadas estas circunstancias, la fundación tiene el objetivo de paliar las necesidades básicas de las personas mayores y de las familias con pocos recursos desde la inmediatez, la solidaridad y el trabajo en equipo.

Aparte de Ayuda en los domicilios, y para cumplir la finalidad mencionada, la Fundació Roure lleva cabo una serie de proyectos y acciones. Para garantizar la alimentación de aquellas personas con menos recursos, por ejemplo, la entidad dispone de El Rebost Comunitari y de Àpats en Família. Mientras que El Rebost Comunitari ofrece alimentos de primera necesidad, Àpats en Família asegura una comida diaria a aquellas personas que no pueden cocinar ya sea porque son incapaces de costearse los gastos de los suministros domésticos o porque, directamente, no tienen hogar. La Fundació Roure también ofrece un servicio de duchas sociales dirigido a estos ciudadanos.

Asimismo, la Fundació Roure dispone del Centro de Día Prisba, un servicio de acogida diurna para personas mayores en situación de vulnerabilidad socioeconómica que no disponen de redes de apoyo. Con una capacidad para treinta usuarios, el centro vela para favorecer la recuperación y el mantenimiento de la autonomía personal y social de las personas mayores, conservando su vínculo con la dinámica social del barrio. Por otro lado, la entidad tiene una tienda solidaria al servicio de los vecinos con pocos recursos donde se puede comprar ropa de segunda mano y de calidad a unos precios muy económicos. Finalmente, la Fundació Roure dispone de una lavandería solidaria, un servicio de lavado de ropa dirigido a entidades sociales, empresas y particulares que tiene la misión de fomentar la integración sociolaboral.

 

Dar respuesta a las necesidades actuales con la mirada puesta en los futuros cambios demográficos

Un estudio de la Oficina del Censo de los Estados Unidos de América, una institución que tiene como objetivo principal proporcionar datos de calidad sobre la población y la economía, alertaba sobre el crecimiento del segmento de personas que tienen más de 65 años respecto a la población mundial. En 2012, cuando la población mundial rebasó los siete mil millones de habitantes, 562 millones de personas (un 8%) tenían 65 años o más. Tres años más tarde, en 2015, este segmento de población aumentó en 55 millones de personas llegando al 8,5% del total de los habitantes del planeta. Teniendo en cuenta la caída de la tasa de natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la pirámide de población, el organismo vaticina que el entramado de personas de más de 65 años conformará el 16% de la población mundial en 2050. Hay que poner especial atención en Europa, donde este porcentaje será del 27,8% respecto a la población total.

En la misma tesitura, el Instituto de Estudios Económicos comunicaba que España es el tercer país de la Unión Europea con un mayor número de personas que superan los 80 años, por detrás de Italia y de Grecia. La publicación, creada a partir de los datos de Population: Structure Indicators, del Eurostat, revelaba que la media de habitantes que superaban esta franja de edad había pasado de un 3,5% en 2001, a un 5,1% en 2014. Según las proyecciones extraídas de las cifras de la oficina europea de estadística, el porcentaje podría llegar al 12,3% el año 2080.

Las referencias anteriores denotan que la sociedad se enfrenta a un cambio demográfico que requiere actuaciones importantes en el ámbito de la convivencia, de la integración y del bienestar de las personas mayores. Cambios que deben ayudar a paliar las carencias actuales como la soledad, la escasez de recursos económicos o la falta de apoyo familiar con una mirada puesta en el incremento del volumen de la población que se encontrará en esta situación en un futuro.

 

Enlaces de interés:

Página web de la Fundació Roure.